Con un chefcito en la cabeza

El fin de semana antepasado, que comenzamos la mudanza, nos detuvimos a llenar gasolina en Uttoxeter, en Staffordshire. Como ya era hora, también aprovechamos para almorzar. Entonces el suegro nos llevó a un restaurant justo enfrente de la gasolinería.

Exterior del Little Chef de Uttoxeter, de ladrillo, con ventanas grandes y techos en triángulo. Letreros rojos dicen ‘LITTLE CHEF’ en letras blancas.

El restaurant se llama Little Chef, y es parte de una franquicia que existe desde 1958. Fue inspirada en los diners estadounidenses, esas cafeterías en la carretera con meseras sonrientes, música bonita y comida llenadora. Ha tenido sus altibajos a través de los tiempos. Ahora, por ejemplo, vimos que estaba casi vacío mientras que el McDonald’s a pocas cuadras tenía una larga fila de vehículos en el autoservicio. No entiendo por qué. Si algo extrañaba del continente americano, eran sus diners.

El interior de Little Chef en Uttoxeter, a la manera de un diner americano, con cortinas de cuadros blancos y rojos.

En efecto, Little Chef es la máxima experiencia del diner norteamericano en el Reino Unido. Comenzando por su aspecto, sus sillas y mesas, sus meseros uniformados, y sus melodías de ayer y hoy. Tienen hamburguesas, malteadas y café americano como un Denny’s cualquiera; pero no crean que es pura comida gringa. Aquí no se olvidan de donde están, e incluyen platillos británicos. Entre ellos, el desayuno inglés:

Desayuno inglés: salchicha Lincoln, tocino, papas hashbrown, huevos estrellados y pan frito.

Con toda el hambre del mundo entre empacar, desempacar, subir, y bajar, decidí ser un conejillo de indias y tomar el sacrificio – ajá – de pedir un desayunote inglés. Vaya que el de Little Chef fue fabuloso. Bien cocido, sazonado y toda la cosa. Lo suficientemente grasoso como para volver a la vida a quien tenga la peor resaca del universo.

Antes de mudarme acá, no me gustaba la carne de cerdo. La familia había tenido malas experiencias con tacos de trompo malcocidos, así que en la vida imaginé que volvería a comerla. Sin embargo, dejen les comento que aquí SÍ saben hacer bien el cerdo. De hecho, algunos de los países que mejor lo preparan son el Reino Unido, Francia y China. Y lo que mejor les sale por acá, es lo encurtido. La salchicha, por ejemplo, es exquisita. Y nunca fui fanática del tocino, pero creo que ahora lo soy.

Pero lo que nunca, nunca, NUNCA me va a gustar, son los frijoles horneados (baked beans) en salsa de tomate. De hecho, el desayuno inglés completo los incluye, pero siempre les digo que me los cambien por una papa hashbrown, o por un champiñón, o por cualquier otro complemento que ofrezcan. Me da nauseas hasta verlos en la tele, y olerlos es nefasto. No hay problema. A otros les fascina. Es más, es lo que más vuelve a la vida a varios crudotototes. Hay quienes literalmente podrían vivir de puros baked beans. Allá ellos.

Logo de Little Chef: dibujo en blanco y negro de un chefcito pelón y gordo, en mameluco con colgantes en el cuello, gorro de chef, con un plato con tapa en la mano derecha, posando con el pie y el brazo izquierdo hacia atrás. Sobre un fondo rojo.

Una de las razones por las que Little Chef ha estado a la baja fue por la mentada ‘epidemia de obesidad’, y la obsesión por comer sano todo el santo tiempo. Pero, claro, siguen llenando el McDonald’s y el KFC, y dudo que sea por sus ensaladas. De hecho, ha habido gente traumada que dice que al logo de Little Chef deberían ‘adelgazarlo’ para que ‘dé el ejemplo’. ¡Es un dibujo! Y con la escasa o nula representación de la gente gorda (que esté como esté por lo que sea, merece ser representada en los medios y ser tratada con dignidad y respeto porque son seres humanos), no hace falta ‘enflacar’ ooooootro personaje más. Si ya lo hicieron con Rosita Fresita, Pequeño Pony, Los Ositos Cariñositos y hasta Dora la Exploradora, haciéndolos ‘atractivos’, ‘sexies’, ‘coquetos’ y ‘a la moda’ (SON CARICATURAS, PARA NIÑOS, DE NIÑOS, POR DIOS).

Aparte, los niños lo quieren tal y como es. Si no, no pintarían tantos dibujos de él para ponerlos en la pared del restaurant.

Dibujos del chefcito de Little Chef impresos en papel blanco y coloreados a mano, pegados sobre la pared amarilla. Algunos de ellos pegados sobre un pizarrón blanco.

A la salida, nos dieron una paleta a cada quien. También el envoltorio tiene al Little Chef.

Paleta de caramelo sabor fresas con crema, en plástico transparente con el logo de Little Chef.

Si están en la carretera (porque es más restaurante de carretera) y quieren un buen desayuno, párense en un Little Chef. Si están en la ciudad y quieren también un buen desayuno, pueden ir a pubs como Wetherspoon’s o Yates’s, que suelen servirlos antes del mediodía. De ellos hablaré después.

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