Comer y beber en Bristol

En un comentario hace poco, Rodrigo me preguntó lo siguiente:

Nunca he ido a Wagama, pero por lo que platicas se parece mucho al concepto de otra cadena del mismo estilo que se llama Tampopo. Recientemente me mude a Bristol desde Edimburgo, alguna recomendacion de lugares para comer?

Fácil podría mencionar los Wetherspoon’s, Nando’s, Wagamama, y demás franquicias. Pero mejor hablaré de los restaurantes, pubs y cafés locales que no encontrarás en casi ninguna parte y en donde todo está hecho con amor. Sin ningún orden de preferencia:

Rocotillos. Es una cafetería al estilo de Estados Unidos en los sesentas, y se especializan en la comida típica de aquellos lares y tiempos: hamburguesas y malteadas. Tienen la tradicional cheeseburger, pero también cuentan con unas más atascadas de ingredientes como chilli, bleu cheese o champiñones. Las malteadas son riquísimas, desde las de fresa, vainilla o chocolate, hasta las de cookies’n’cream. Puedes sentarte en mesa con sillones, o en un banquito en la barra, quizás para platicar con los meseros – que están guapísimos, por cierto. Está en Queens Row, el Clifton Triangle, a unos cuantos pasos del Wills Memorial.

Start the Bus. De noche es un club nocturno con bandas alternativas. De día, es un restaurant-bar bastante acogedor. Es un poco más ‘cariñoso’ que los Wetherspoon’s, pero con atención más personalizada y con más variedad de bebidas. Tienen una gran selección de publicaciones locales como la Venue, y los domingos hacen un asado ‘que le daría vergüenza a tu madre’. Siendo parte de la cultura DIY (Hazlo Tú Mismo), a veces organizan su propio mercado al cual la gente puede inscribirse para vender sus propias creaciones o productos que ya no le hagan falta. De pronto te encuentras a alguien lo suficientemente desquiciado como para vender TODO a ONE POUND. (Una libra esterlina. Si van a aprender algo en inglés, que sea ‘One Pound’. Les será en extremo útil. Repitan después de mí: ONE POUND. ONE POUND.) Está en la calle Baldwin, en el centro de la ciudad, cerca del puerto en la calle St. Augustine’s.

Cafe Maitreya. Una vez fui ahí a una cena navideña, y fue de las cenas más deliciosas en mi vida. Es vegetariano, con la opción de hacer los platillos veganos para quienes no comen nada de productos animales, y todo es local. Sin embargo, se las ingenian bastante con los ingredientes, incluyendo semillas y nueces en situaciones inimaginables. Está en Easton, a unas cuadras de la estación de trenes de Stapleton Road.

Thali Cafe. OK, esta es una franquicia. Peeeeeero es una franquicia local de Bristol, con sucurales en Clifton, Montpellier, Easton (de hecho en la misma calle que Maitreya) y Totterdown. La que visité está en Regent Street, en Clifton Village. Deliciosa comida india en un bonito local de colores brillantes. Aparte, puedes comprar algo que le llaman ‘tiffin’, que es una serie de ollas una encima de la otra llenas de tu curry preferido, arroz, etc. La primera vez que compras el tiffin, te cuesta 22 libras, pero rellenarlo sale a 8 libras cada vez, con lo suficiente para dos personas o más de acuerdo a su apetito.

Watershed. Es una cafetería-cine. A la hora de la comida, puedes ir a verte con tus amigos y tomar un café o comer papas fritas. Como está en el puerto, tiene una vista hermosa. Aquí se muestran películas de arte o comerciales-pero-no-tanto, en salas pequeñas, pero con pantallas lo suficientemente grandes como para disfrutarlo. Por ejemplo, vi Enter the Void de Gaspar Noé, y fue toooooooooooooooooooooda una experiencia un millón de veces superior a la minúscula pantalla de la laptop.

The Reckless Engineer. Es un pub enfrente de la estación de trenes. Ponen rock y metal, y sirven deliciosa cerveza Otter – con todo y castorcito en el vaso. Si eres de los Motoratones de Marte, es un lugar perfecto para ir todos los días. O aunque no lo seas. De hecho, aquí nos vimos con nuestra ministra de bodas, y le encantó. Pero para ser un pub ‘bieeeeen metaleroooo’, cierran demasiado temprano. ¿No los dejará su mamá trabajar en la noche?

Mission Burrito. En Park Street, más cerca de mis rumbos. Son honestos y no te venden su comida como 100% mexicana. Desde un principio te dicen que es al estilo de San Francisco, California. Es decir, son burritous gringous. Están buenos. Los puedes pedir de la carne que te guste, con los vegetales que te gusten, casi como en Subway. Pero en Subway no tienen Jarritos (que están DEMASIADO CAROS, pero puedes comprar uno de vez en cuando si NUNCA JAMÁS vas a volver a México) ni venden Corona o Sol. Una cosa: no entiendo por qué los mexicanos tienen que exportar la cerveza más espantosa, habiendo Indio y Tecate. Tomen nota los de la Cuauhtémoc. También hay en Oxford, Reading y Bath.

Ahora que menciono eso de qué puedes comprar si no vas mucho a México: en Clifton Village hay una tienda de productos mexicanos llamada Otomí. Está en Clifton Arcade, y es buenísima. Tienen salsa Valentina, Cholula, La Costeña, chiles de todo tipo, tortillas de harina y maíz, frijoles refritos, dulces típicos, muebles y artesanías. El encargado es de Guadalajara, y si le hablas en español te contesta, y hasta pueden entablar una linda conversación. A veces, desde Facebook, organiza eventos para mexicanos y latinos en Bristol. En marzo, por ejemplo, harán paseo en bote.

Swinky’s. También en Park Street, pero casi al final, cerca de College Green. Es una tienda de dulces y quequitos. No sólo eso, sino que venden productos norteamericanos o australianos, para quienes extrañan la dulzura de otros continentes. Ahí compraba mis Pop Tarts. Hace poco salió en un episodio de los Fabulous Baking Brothers. Desafortunadamente, no apareció ninguno de sus empleados. Ni siquiera el hermoso y cordial pelirrojo al que hasta le han hecho dibujos de agradecimiento. La gente de Swinky’s debería tener su propio programa.

Cedars Express. Es un pequeño local donde venden comida del Medio Oriente y más acá. A ellos, a diferencia de los Motorratones de Marte, sí los dejan trabajar hasta muy noche. Si andas de pub en pub, podrías detenerte ahí un momento para comprar samosas de diferentes rellenos y pizzas de varios sabores. Exquisitas y económicas, para que te alcance para el cóver. Está en Park Row, justo enfrente del White Hart…

Al White Harte, por cierto, iba mucho con mis amigos. Es un lugar estudiantil y ameno. Tienen selección de comidas y bebidas, y puedes comprar una ‘tarjeta amarilla’ con la que te sale más barato. La tengas o no, algunos días de la semana son más baratos para los estudiantes. La música es rebuena, mucho mejor que en muchos clubes espantosos. Por lo general es rock, pop y britpop. Una vez nos tocó que un montón de chicos pusieran en la rockola puras canciones de The Jam. Mucho mejor que el incómodo y escatológico dubstep de antros como The Bunker, donde casi casi lo usan como ritual de apareamiento. Guácala.

Para terminar la noche, siempre terminábamos en Niko’s. Cierran como a las tres o cuatro, tienen shisha si te gusta fumar, y también bebidas de diferentes precios. Los asientos son muy cómodos para echarte a platicar con los amigos, y ponen música del Medio Oriente contemporánea. Esta frente a The Woods, pero está menos lleno de gente, así que pueden pasarla mejor si, como yo, aborrecen las multitudes. Un mesero una vez traía camiseta de Pumas, le saqué plática, y resultó ser de Guadalajara, también estudiando en la Universidad de Bristol. Así que puedes también conocer paisanos aquí y en los otros negocios que ya he mencionado.

Al final, mi lugar favorito para comer en Bristol: el BISC – Bristol International Student Centre. Es un centro independiente para estudiantes internacionales tanto de la University of Bristol como de la University of West England (UWE). Es de inspiración cristiana, pero aceptan a gente de todas y de ninguna creencia. Lunes, miércoles y viernes, organizan comidas diversas: los lunes en la tarde son de té y scones; los miércoles al mediodía (mi favorito) son de sopas y cremas; y los viernes al mediodía son de platillos como pasta y burritos. Es como si estuvieras en la sala o el comedor de una casa, con estudiantes de todo el mundo con quienes platicar, y mantenido por voluntarios que aman lo que hacen. Los almuerzos son económicos (2.50 libras por buffet de sopas, por ejemplo), y también organizan paseos bastante asequibles dentro y fuera de Bristol. Con ellos fuimos a Stonehenge, por ejemplo. Están en 45 Woodland Road, y puedes ver las demás actividades que ofrecen en uno de los links al costado de este blog.

Espero te haya sido útil toooooooda esta información que me ha puesto un tanto nostálgica. Vivir en Bristol fue una de las experiencias de mi vida, y fue una muestra de todas las posibilidades del ser humano. Jajaja, quiero llorar. :’)

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